Mientras pasan los días miro a mi alrededor a ver si algo cambia o cambiará en breve en mi vida.
Y por más que me sumerjo en mi yo interior no encuentro respuesta. Lo que no revela que la respuesta sea negativa, Sólo que no se divisa nada. Ni un sólo cabello se mueve, ni un sólo pensamiento cambia, ninguna brizna de viento que esté siendo llevada por el viento, lejos, lejos, donde no pueda yo llegar sin tener que fatigarme o hacer un poco más de esfuerzo del necesario.
Y es que se me pasan los días añorando un próximo y relevante día en el que mi vida dé un giro del mil por mil y me convierta en una persona fuera de serie, a la que se le multipliquen los momentos felices y a la que no le afecten los momentos negativos en absoluto.
Una persona llena de confianza a la que no le asusten los malos pensamientos adversos ni los ruidos fuertes, que pueda combatirlo todo y vencer sus miedos y preocupaciones.
Y en eso estamos. A ver cuándo y a qué hora llega el cambio. No se sabe ni el día ni la hora. No se sabe nada. En este caso sólo me queda aguardar ese momento del cual no tengo certeza de que vaya a suceder algo diferente. Y mientras...pasan los días a mi alrededor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario