viernes, 20 de noviembre de 2020

Pensamientos de última hora. 48

Todo empezó con una pelea que, comenzó siendo broma, entre el comandante y su subalterno.

La broma. De broma pasó a ser una broma pesada, y de la broma pesada, se terminó llegando a una serie de, digamos, insultos, que no sentaron nada bien a la tripulación.

El comandante jefe optó por retirarse, mientras que el subalterno siguió vociferando estando enfadado, muy enfadado.

Así, el consejo que ofrezco con este pequeño pensamiento es que no empieces a bromear, porque al final la broma te sale cara; y quizá la broma te sale cara porque no controlas ya la ira, el odio… Entonces, luego llegan más bromas pesadas, y finalmente riñas, enfados, malestares.

La tripulación se reveló un poco contra su comandante y su subalterno, y supo poner orden en aquel estado del barco.

A partir de ahí, la calma volvió relativamente a la embarcación, y ésta continuó surcando los mares con sus ventiscas y calmas.




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